Almendralejo

El cuaderno de Qatsi

¿Es usted un ciudadano normal, o todavía piensa? El Roto

68.- La sonrisa de Mamá

04/05/2008

Hay algo más sublime que todo lo sublime,
más suave que el arrullo, más bello que la flor.
Hay algo que de todas las culpas me redime
poniendo en mi existencia su amante bendición.
Es algo con sutiles ternuras de caricias,
con magias de esperanza, de paz y de bondad.
Y ese algo esta en el gesto que pinta la sonrisa
serena y siempre dulce, sonrisa de mamá.

Sonrisa milagrosa, que es bálsamo en la vida,
lo mismo en horas buenas que en las de adversidad.
A veces empañada por la melancolía,
mas siempre bondadosa, amante y maternal.
Compendio santo y bueno de toda la armonía,
de todos los encantos, de toda la emoción,
de toda la ternura que el alma nunca olvida,
porque es la milagrosa sonrisa de mamá.

Cuando me siento triste, por cosas de la vida,
y el torvo desaliento me ronda el corazón,
pensando en el milagro de amor de tu sonrisa
se me hace, madrecita, más bueno mi dolor.
Milagro inigualable de inspiración divina
que, al darme tu sonrisa, me dio su don mejor,
sonríe como siempre, sonríe madre mía,
con tu sonrisa dulce que es paz y bendición.

La sonrisa de mamá
Vals
Música: Fulvio Salamanca / Juan D'Arienzo
Letra: Carlos Bahr

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63.- Ayer, me visito la melancolía.....

21/03/2008

Ayer me visito la melancolía, llego como
una ave de paso, fugaz, desprotegida,
o sólo sería un sueño o sólo un acaso,
duró tan sólo un instante....
pero me perdura la tristeza todavía....


En mi rostro se ha fugado la sonrisa
y el perfume se ha esfumado de la brisa,
hasta el viento susurra sufrimiento,
mis ojos se inundan de llanto y en mi
frente se surcan los recuerdos....


Oh quizás me dominan los malos pensamientos,
oh quizás será por que nunca nos encontraremos,
oh quizás por que está escrita la suerte de mi vida
y son las causantes de mis heridas....


No sé qué sería!!!!
Yo........sigo lentamente la ruta de mis quebrantos,
y el dolor me hace esclava para escribir está poesía,
por que ayer............ayer me visito la melancolía....

escrito por:
Jossie® http://jossie.blogdiario.com/1167870780/ayer-me-visito-la-melancolia/

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62.- A tu memoria madrecita

16/03/2008

...........................................................
Ayer, sin darme un adiós,
me dejaste, madre amada.
Y hoy sufriendo sin tu amor,
vive mi alma amargada...
Volvé, en la soledad,
no hago más que estar penando.
¡Madre! Tú que el ser me diste
y que siempre fuiste
quien me supo amar.

Recuerdo siempre esas horas
cuando tú me acariciabas
y contenta me besabas
mientras me hacías dormir.
¡Madre! No tengo la dicha
que gozaba cuando niño
y hoy faltando tu cariño,
¡Madre no puedo vivir!

¿Por qué el destino traidor
al llevarte de mi lado
sin sentir el cruel dolor
me dejó desamparado?
Jamás te podré olvidar
en los años de mi vida.
¡Madre! Desde que partiste
que me hallo muy triste
sin felicidad...
Vals: Letra y Música: Alberto Cosentino

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18.- Réquiem por Cristina.

01/02/2007

Murió el día de mi Santo.
Toda la gente que estuvo en el duelo, reconocían a sus padres y a su hermana, por sus expresiones de dolor. Cada vez que se movían, sus cuerpos quebrados necesitaban de un sostén para alcanzar un asiento. Sus rostros se habían convertido en un porqué, y se percibía un grito desgarrado incontenible, que aúlla desde sus entrañas.
¿Cuánto tiempo abrazó a sus padres, que la criaron desde niña? ¿Cuánto tiempo abrazó a su hermana, a la cual adoraba?, ¿Fueron minutos, horas, días, meses, años?. Sólo se oyen sus respiraciones, sus llantos al unísono se convierten en un réquiem, que resuena en el espacio. A lo lejos relincha un caballo, porque sabe que su amiga no va ha cabalgarlo nunca más.
Sus padres me abrazan a mí también. Se me hace un nudo en la garganta y no puedo decir nada. No tengo argumentos, que les puedan consolar. Siento sus lágrimas mudas como caen lentamente, una detrás de otra sobre mi hombro. También presiento un pensamiento, que busca rabiosamente un dios al que reclamar esta muerte. Sus pómulos tibios se apoyan en mi cara y mis brazos les aprietan tanto, que creo que en otro momento hubiera podido hacerles daño. Pero no hay dolor que pueda ser añadido.
Al rato, se despegan de mis brazos, me miran, y por un instante creo que me ven. Buscan una silla cercana a donde reposa su hija, apoyan la cabeza y siguen llorando. A veces, alguien se acerca y les seca las lágrimas. Y mientras tanto todos los demás, seguimos entonando el réquiem a lo lejos.

Su hermana, como Hansel y Gretel, busca las migas de pan de un cuento, que ha madurado de golpe y que sólo les conducirá al cementerio, donde no habrá ni juegos, ni gominolas, ni complicidades. La bruja mala ya cumplió su amenaza. Llora desconsolada mientras se abraza a sus padres, anhelando las manos de su hermana que ya no podrá acariciar más. Hoy la casita de chocolate es una tumba repleta de flores, que no podrá derretirse bajo el sol. Su joven hermana, apenas una niña con los ojos rotos, destila su alma en lágrimas, que caen gota a gota sobre sus padres. Ya sabe que nunca más podrá abrazar a su hermana. Al amanecer, al frío y turbio amanecer, sólo le quedará el silencio. Una ausencia inconcebible. Una casa vacía. Y un futuro sin ella.
Tengo que huir de la habitación, donde se vela el cuerpo, si no quiero derrumbarme yo también.
Lloramos todo el día y toda la noche, y no se terminaron las lágrimas. Creo que envejecimos todos varios años de golpe. A media mañana, la acompañamos camino de la iglesia, la seguían también un pueblo de juventud, que arrastrando su pena habían aprendido demasiado pronto, lo traicionera que es la muerte.
Desolador desfile de rostros ahogados por las mismas calles por donde horas antes, ella seguramente había transitado.
Recuerdo cuando hace 20 años llenos de ilusión, portábamos su cuerpecito minúsculo de bebé casi recién nacido entre nuestras manos, como un tesoro, y la llevábamos a bautizar. Recuerdo que al doblar la esquina comenzó a llorar. Y su madre le cantó una nana, la reacomodó entre sus manos, y se quedó dormida. Se despertó con el agua bendita.
Murió el día de mi santo.
Ya, no habrá más agua bendita, que pueda despertarla.
Para los que te hemos conocido y querido, eres una infinita fuente de recuerdos, que siempre nos harán sonreír y emocionar. Nunca te olvidaremos Cristina.

Este mensaje es una adaptación, del original escrito por Paula de Zaragoza, en su blog "Durmiendo a mares".
Qatsi.

http://almendralejo.cuadernosciudadanos.net/Qatsi/2007/02/01/18-requiem-por-cristina/
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